jueves, 19 de noviembre de 2015

MUY IMPORTANTE: Mila Hernan ha creado un nuevo blog con toda la información sobre la intervención de las filatélicas.





HOY DA INICIO LA VISTA ORAL CONTRA AFINSA




Ella misma nos comenta el porqué de la necesidad de este nuevo Blog.




Ensayo: "El Saqueo de Afinsa - Una Intervención Político Financiera de diseño" 
D
e no haber tenido lugar los dramáticos acontecimientos del 9 de mayo de 2006, la realidad de Afinsa Bienes Tangibles, S.A. (AFINSA) sería, a día de hoy, muy diferente. La empresa continuaría viva y operando en un sector altamente especializado: el de inversión de bienes tangibles y de colección, en el que, sin duda alguna, ocupaba una extraordinaria posición dominante.
         Adentrarnos en la hipótesis se hace necesario para intentar comprender cuáles pudieron ser los motivos reales que impulsaron la intervención y liquidación de esta compañía.

De haber aceptado la oferta hecha por Citibank para salir a Bolsa, y gracias a la imponente capitalización bursátil resultante de dicha operación, Afinsa habría consolidado el puesto que ya ocupaba entre las 50 empresas más importantes de España; por delante, incluso, de la propia RENFE.

Según estaba contemplado en el plan estratégico diseñado para el periodo 2006—2011, el grupo habría entrado de lleno en el potente mercado de inversión asiático de la mano de los dos gigantes con los que Afinsa ya tenía relaciones comerciales: India y China.

A través de su filial americana, Escala Group, y gracias a la compra de A-Mark Precious Metals, Inc., incorporada en junio de 2005 al holding de más de veinte empresas que conformaban el grupo, Afinsa quedó formalmente autorizada por la selectiva U. S. Mint (Casa de la Moneda de Estados Unidos) para llevar a cabo la venta de lingotes de oro y de oro amonedado de inversión (bullion). Esta compra estratégica habría permitido a la multinacional que era Afinsa sortear cómodamente las turbulencias financieras, auténtica amenaza para los bancos que, por aquellas fechas, ya asomaban por el horizonte. La habrían convertido en una interesante alternativa al brindar a sus clientes la posibilidad de invertir en oro, y en otros productos de enorme atractivo para el inversor en bienes tangibles, tales como diamantes, platino, y metales preciosos en general, cuya seguridad, cotización al alza y revalorización son incuestionables.

Sumemos a todo lo anterior el valor de una excelente red comercial, constituida por más de dos mil ochocientos asesores, y una cartera de ciento noventa y dos mil clientes satisfechos, como principales activos de la compañía, y llegaremos a la conclusión, sin temor a equivocarnos, de que el crecimiento y los beneficios de Afinsa en el tiempo habrían resultado, además de sostenidos, impresionantes.

Pero todo ello o, mejor dicho, tal vez por todo ello, el gran proyecto de lo que podría haber sido este holding empresarial se vio truncado aquel fatídico martes 9 de mayo de 2006, día en que tuvo lugar la intervención de la sociedad bajo la acusación de estar llevando a cabo un monumental fraude por medio de un sofisticado sistema de “estafa piramidal”.

Gran parte de la sociedad piensa que la medida resultó acertada porque obedeció a criterios de prudencia razonables, en aras a evitar un mal mayor; esto es, que la supuesta estafa continuase captando más incautos. Pero, también hay quien no duda en afirmar abiertamente que la intervención obedeció a una lamentable decisión política del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero tras sucumbir a las presiones del todopoderoso sector financiero, que veía en Afinsa a uno de sus mayores competidores.

Una tercera hipótesis, incorporada y desarrollada en esta obra, plantea un tercer escenario ciertamente inquietante: la intervención y derribo de Afinsa obedece a una acción sincronizada, de manera conjunta, por determinados poderes financieros de Estados Unidos y de España.

Podría aducirse que no debo pronunciarme sobre cuál de las versiones es la correcta, ya que la instrucción del “Caso Afinsa” sigue su curso y la justicia no ha dictado sentencia final al respecto; pero lo cierto es que, tal y como veremos más adelante, en todo lo relativo a la intervención de esta compañía, y al derrumbe del precio de las acciones de su filial norteamericana, Escala Group, abundan más las sombras que las luces. A pesar del tiempo transcurrido, numerosos interrogantes continúan abiertos, y son muchas las preguntas que nos hacemos los perjudicados de las cuales, hasta la fecha, no tenemos respuesta judicial.

Lo que sí ha quedado demostrado es que  la llamada “Operación Atrio”, tal y como se la conoce en ámbitos jurídicos y policiales, únicamente pudo ponerse en marcha, dada la envergadura de la misma, por orden directa, o al menos con conocimiento, del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

 Tal y como se diseñó y desarrolló, solo podía desembocar en la destrucción de dos compañías: Afinsa y Fórum Filatélico. Ambas habían ejercido —durante 25 años la primera y 26 la segunda— una posición dominante en el sector de inversión de bienes tangibles. En el caso que nos ocupa, el grupo Afinsa llegó a alcanzar en su desarrollo la dimensión de holding internacional. Hoy, ninguna de las dos sociedades existe. A raíz de la intervención, las dos están siendo liquidadas.

El contenido de este relato es un compendio de situaciones vividas —y sufridas— en primera persona, de numerosas entrevistas realizadas y de abundante información, acumulada durante los más de nueve años que han transcurrido desde aquel nefasto martes 9 de mayo de 2006, fecha en que tuvo lugar la intervención.

En aras a mantener la objetividad, el relato exige de esta autora el esfuerzo de referir los hechos de la manera más disociada posible. No ha resultado ser ésta una tarea fácil. Como tampoco ha sido fácil la selección del título de la obra. Durante estos nueve largos años, han dominado en mi mente las sensaciones vividas el día de la intervención. Aquella manera violenta de entrar en las dependencias de una y otra empresa, apoderándose de todo, o de la mayor parte, de lo que en ellas había, debía de tener en nuestro Diccionario de la Lengua Española una definición. En efecto, la tenía. La elección final del nombre de cabecera de este libro, ‘El saqueo de Afinsa’, intenta reflejar el asalto policial de la sede de ésta compañía, como desencadenante y preludio de los graves daños que habríamos de sufrir miles de personas, y que estaban por llegar.

El libro incluye algunos artículos de opinión escritos, a título personal, en el pasado, que reflejan, a modo de denuncia, el dolor y la ruina que estas actuaciones han traído a mi vida y a la vida de miles de familias, y en los que me permito expresar mis sentimientos libremente, sin cortapisas. No deberán interferir mis opiniones sin embargo con el principal objetivo del libro, que no es otro que el de trasladar al lector, de forma rigurosa y documentada, la cruda realidad de los hechos.

No será ésta una narración abreviada y mucho menos simplificada. En las páginas que siguen a continuación encontrará el lector información detallada —que en ocasiones tal vez pueda parecer prolija—, con datos, fechas y referencias a documentos originales que ponen al descubierto un complejo entramado, minuciosamente planificado y cuidadosamente elaborado, para ejecutar con garantías de éxito lo que podríamos llamar un auténtico expolio que, sin embargo, no es percibido como tal por la opinión pública.

La sociedad española, y muy especialmente quienes de una u otra forma resultaron perjudicados por la intervención, merecen conocer la verdad. Con la creación de este blog, que incorpora profusa documentación citada a lo largo de toda la obra, aspiro a contribuir para que así sea.


Mila Hernán


Enlace al nuevo Blog






Puedes ver la presentación del Libro aquí

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